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Aurora Guerra: “El papel del farmacéutico en la salud comunitaria es fundamental”

Nov 7, 2023 | Nota de Prensa

Profesora titular de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM),  exjefa del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, y presidenta de la Asociación Española de Mujeres Dermatólogas (DAME), acudió a las IV Jornadas de Dermofarmacia DermoCOFM, organizada por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid bajo el lema La farmacia en tu piel, donde compartió con los asistentes el abordaje psicológico del paciente dermatológico aplicado a la farmacia comunitaria y respondió a nuestras preguntas.

Aurora Guerra: “El papel del farmacéutico en la salud comunitaria es fundamental”

¿Qué papel ejerce el farmacéutico cuando un paciente con problemas dermatológicos acude a una farmacia? 

El paciente dermatológico que va a una farmacia puede ir en dos formas: una, con una prescripción, con una receta, y, en ese caso, el farmacéutico tiene que ayudarle en el conocimiento del modo de uso, de las interacciones, de los efectos secundarios, porque muchas veces el paciente sale abrumado de la consulta y no se ha enterado bien.

En el caso de que no tuviese prescripción, que va simplemente hacer una consulta, el farmacéutico puede hacer una sugerencia del tratamiento que le parezca oportuno o incluso la sugerencia de una derivación.

Me diréis que hay que hacerlo con todos los pacientes, y es verdad. Pero teniendo en cuenta que los pacientes dermatológicos tienen más trastornos mentales, por la evidencia de su proceso, que los que son de otras especialidades, aquí hay que tener en cuenta todavía más el cuidado en la explicación que se le vaya a dar. El paciente puede ser, además, hipocondríaco. Todos esos datos hay que tenerlos en cuenta.

 

 ¿Qué recomiendas a los farmacéuticos para realizar una atención adecuada al paciente? 

La atención adecuada al paciente dermatológico, teniendo en cuenta los aspectos psicológicos, se fundamenta en dos cosas: una, son los conocimientos. Cuanto más sepamos de dermatología, psiquiatría y psicología más fácil será el reconocimiento de nuestro paciente. Para eso hay que estudiar.

Otra circunstancia es cultivar las habilidades de comunicación, la empatía, la congruencia o la escucha activa, que es útil en cualquier caso, pero en estos, todavía más. Y también diría que estaría bien que el farmacéutico tuviese el contacto de un dermatólogo experto y amigo al que recurrir en un momento de problemas.

 

“Un paciente dermatológico que acude a la oficina farmacia, no solo busca tratamiento, asesoramiento y consejo, sino que también busca simpatía, confianza, comprensión y compasión. Por ello, es necesario que el farmacéutico cuente con conocimientos básicos en psiquiatría /psicología, así como también conocimiento en dermatología”.

 

 ¿Consideras que el farmacéutico está suficientemente formado para asesorar y tratar al paciente con problemas dermatológicos en los casos leves?

La verdad es que el generalizar es difícil, porque el nivel de formación de los farmacéuticos, incluso de afición, es muy diferente. Hay casos en los que la formación es excelente.  Y en ese caso puede hacerlo con toda tranquilidad. Hay otros en que a lo mejor su afición deriva hacia otras especialidades, pero como digo, lo importante es que, en el caso de no saber resolver un problema, acudir a un experto. De hecho, todos recurrimos a nuestros expertos. Los médicos también tenemos nuestro médico de la puerta de al lado, que puede ser de otra especialidad y que, en un momento dado, nos puede ayudar a solucionar un problema.

 

 ¿Crees que el farmacéutico podría prevenir alguna patología?  

El papel del farmacéutico en educación sanitaria es fundamental para dar criterios sobre dietas, ejercicio, hábitos insanos como el tabaco o el exceso de alcohol. Es fundamental, porque no nos engañemos, muchas veces el paciente asiente más a los consejos de farmacéutico que del médico. Porque le ve más cercano, más amigo, muchas veces del barrio y muchas veces cala más un consejo del farmacéutico que un consejo del médico. Por tanto, su papel en la salud comunitaria es fundamental.

 

  Todos sabemos que los jóvenes están más preocupados por la estética y cualquier problema dermatológico suelen dramatizarlo, ¿habéis notado que esa preocupación afecta a otros tramos de edad?

En la consulta dermatológica en los últimos tiempos se han modificado, como se ha modificado en la sociedad, la necesidad de inmediatez en la consecución de los logros, el querer el resultado de manera inmediata, muy patente en los adolescentes, que lo quieren todo ya y ahora, y a veces demanda por eso tratamientos más agresivos que los necesarios en su situación.

También hemos encontrado que en las redes sociales muestran un nivel de belleza inalcanzable. La mayor parte de las veces falseado, que hace que la frustración, la depresión y la ansiedad se manifieste con mucha facilidad en el adolescente y quizás un poco más, incluso en las mujeres, aún en edad adulta, porque la mujer, siempre se le ha exigido un aspecto impecable, más que a los hombres, aunque eso también está cambiando y esos factores nos obligan a tener una atención máxima y la capacidad no solo de informar sino de convencer, que también es muy importante.

 

 ¿Cuáles son los criterios que debe seguir el farmacéutico para derivar a los pacientes a otros profesionales sanitarios? 

Decía un profesor mío que cada uno debe hacer todo aquello para lo que se siente capacitado. ¿Dónde está el límite? Lo pone la persona. Cuando un farmacéutico se sienta seguro en lo que está haciendo y no se requiera una prescripción médica, que tiene una legislación diferente podrá actuar. Por tanto, los criterios son:  sé, pues lo hago. No lo sé, consulto. Y eso con sentido común sería suficiente.

17 de octubre de 2023